Las estaciones espaciales son grandes estructuras, situadas en órbita en torno a la Tierra, que permiten la vida a bordo durante períodos prolongados con el fin de llevar a cabo experimentos científicos. Las pioneras Salyut, Skylab y Mir dieron paso a la Estación Espacial Internacional, un formidable complejo desde el que se investiga nuestro planeta y la posible expansión humana por el sistema solar.