Las sondas lanzadas por la Unión Soviética y Estados Unidos en la década de 1960 gracias a un desarrollo técnico sin precedentes nos acercaron primero a la Luna, con los hitos del Sputnik 1 y el Apolo 11, y posteriormente a Venus y Marte. Después, visitaron el resto de planetas del sistema solar y, de la mano de las Pioneer y las Voyager, alcanzaron el espacio interestelar.