Natalia es una tía afortunada. Tiene un trabajo estable, casa propia, una vida social interesante y unas amigas locas a las que adora y mataría a partes iguales. Para ella todo es perfecto y tiene lo que cualquier chica podría desear. Hasta que una noche su vida se vuelve patas arriba cuando se cruza con un misterioso desconocido en una discoteca de la ciudad. Un hombre que logrará que su cabeza dé vueltas por la indecisión y las ganas de saber hasta dónde podría llegar a su lado. Yadiel no comprende a Natalia. Lo mismo tiene una actitud cariñosa con él, que lo evita como a la peste. Esa mujer lo vuelve loco. Pero su voluntad es férrea y ha decidido ir a por todas, aunque acercarse a ella sea tan difícil como correr una carrera de obstáculos a la pata coja. ¿Serán suficientes cuatro besos para lograr enamorarla?