
En 1799 Hölderlin escribe una carta a su madre en donde le dice que la poesía es «la más inocente de todas las tareas», lo que otros llamarán un juego del lenguaje. Pero quien haya visto jugar alguna vez a un grupo de niños sabe de la seriedad del juego, de su verdad. En este libro, que abre un capítulo central en la poesía de María do Cebreiro y que incluye en su versión española un conjunto de prosas inéditas, la poeta asume los riesgos de ese juego, la rabia y la impotencia que llenan la boca de los inocentes, la imposibilidad de decir con otras palabras que no sean éstas, consciente de la necesidad de dejar que las cosas ardan para poder nombrar las cosas. O lo que es lo mismo, consciente de la violencia y la belleza que entraña cada revelación. He aquí el hallazgo de una voz que busca en el poema un nuevo lugar para el conocimiento sin temor a entregarse a los afectos. Un libro que es una historia de amor, que interroga al mundo sobre las normas que lo rigen. Los inocentes interpela a la Historia desde una intimidad redescubierta y confia en da ilusión de que es posible decir lo que sentimos». Ismael Ramos
