Una guerra larvada ha estallado en el Olimpo. Zeus ha dejado embarazada a una bellísima mortal, la princesa Sémele, y su esposa Hera está decidida a vengarse cruelmente. Dioniso, el fruto del amor de Zeus, ha de ocultarse de ella durante su infancia, pero al fin recibe de su padre un arma: un néctar mágico que le permite dominar a su capricho la voluntad de los mortales. Así se inicia un largo periplo a lo largo del cual Dioniso habrá de conquistar paises enteros, encontrar a su futura esposa e incluso descender a las profundidades de los infiernos para ganarse un lugar entre los olímpicos. Este relato dibuja la imagen del dios del vino, una de las divinidades más contradictorias y fascinantes de la Antigua Grecia.