Marte es un planeta con accidentes geográficos extremos. Dotado de casquetes polares, su hemisferio norte, llano y bajo, contrasta con el hemisferio sur, de relieve montañoso. Su superficie presenta grandes surcos excavados por el agua, lo que refuerza la tesis de que estuvo cubierto por ríos, lagos y un vasto océano hace unos 3,800 millones de años.