
Mauricio Vélez nos deleita con una fresca, espontánea y divertida novela, en la que se entrelazan un encantador y mágico relato de viaje con una accidentada y desesperada historia de amor. Haciendo uso de un gran sentido del humor y una excepcional sensibilidad para lo exótico y lo mágico, el autor nos lleva a Martinica –desde la Venezuela de los años noventa– en un maravilloso peregrinaje que nos recuerda demasiado el candor que se ha perdido con el país de estos últimos años. Manuel Acedo Sucre