"En las «Memorias» de Espinosa fueron consignados los recuerdos de la Patria Boba por don José Caicedo Rojas, el literato de sentimientos, ideas y estilo más semejantes al de aquel prócer. Se aunaron las fuerzas e ideales de esos dos espíritus; aportaron los más dobles esfuerzos de mente y corazón y dejaron un precioso volumen a la historia colombiana. La narración es sencilla y exenta de crítica; pero en algunos pasajes pretende ahondar en los problemas que narra para emitir concepto en puntos en que no le hubiera sido disculpada por la posteridad a sus autores la omisión de alguna explicación, como en lo relativo a los cargos hechos a Nariño por la lentitud en proseguir de Popayán hacia Pasto, o por la precipitación en pasar el Juanambúen 1813-14,o cuando se refiere a la batalla de la Cuchilla del Tambo. La obra de Espinosa está sostenida y vivirá siempre en las letras colombianas por haberla animado los impulsos espirituales de la misma existencia del autor: la admiración por los hechos y los hombres de la independencia, principalmente por Nariño, con cuyo nombre pidió que se denominara aquella época, y el sentido artístico con que iluminó el cuadro general de sus recuerdos. Dejó narraciones tan precisas y gráficas, que él mismo o cualquier otro pintor podría leerlo y copiar, en el lienzo con gran fidelidad los sitios, las batallas, los hombres y los sucesos que refiere; como aquél,en que, en marcha hacia Pasto, combatidas las tropas por brava tempestad las sorprendió la mañana desnudas y agarradas a la roca, «representando al vivo una imagen de lo que será el Valle de Josafat el día del juicio final»". (Tomado de "Nota Biográfica" por Nicolás García Samudio en "Memorias de un abanderado" de la Biblioteca Aldeana Colombiana)