
En el 50 aniversario luctuoso de su autor, esta nueva edición de Memorias constituye una oportunidad invaluable para acercar su legado a nuevas generaciones. «No intentaré relatar toda mi vida, sino aquellos tramos que por una razón o por otra puedan despertar cierta curiosidad e interés». Daniel Cosío Villegas lanza la advertencia antes de sumergirnos en su trayectoria un rico testimonio histórico, literario y político del siglo XX. Desde la Revolución mexicana, el cardenismo, la reforma universitaria y el autoritarismo del PRI hasta las dictaduras latinoamericanas, el exilio español y la Guerra Fría, estas memorias nos ofrecen una visión amplia de la historia cotidiana y no tan cotidiana de México, y dan cuenta de la persona detrás de empresas culturales como El Colegio de México o el Fondo de Cultura Económica, entre muchas otras que continúan vigentes en nuestros días. En el 50 aniversario luctuoso de su autor, esta nueva edición de Memorias constituye una oportunidad invaluable para acercar su legado a nuevas generaciones de lectores, historiadores, políticos, educadores y ciudadanos, pues muchos de los temas que abordó —autoritarismo, simulación democrática, corrupción, desconfianza institucional—siguen presentes en el debate académico y nacional. Audiolibro narrado en español neutro.
Author

Economista, historiador, sociólogo, politólogo y ensayista mexicano. Fundador del Fondo de Cultura Económica y de la Escuela Nacional de Economía. Realizó estudios de economía en la Universidad Harvard, la Universidad de Wisconsin y la Universidad Cornell. Posteriormente recibió un máster del London School of Economics y École Libre de Sciences Politiques de París (actual Institut d'Etudes Politiques de Paris). Su doctorado fue en Economía Agrícola. Fue uno de los pocos críticos de Luis Echeverría Álvarez en los tiempos que ejercía la presidencia de la República. Sus ácidos artículos en el periódico Excélsior destacaron sobre todo en tiempos de represión, esto molestó a Echeverría y lo hizo saber por distintos medios, por lo que Cosío Villegas consideró dejar de escribir. El secretario de Educación Bravo Ahuja lo visitó y le dijo que su esposa le había pedido suplicara a don Daniel no dejar de escribir, a fin de cuentas la esposa de Bravo Ahuja resultó ser Echeverría mismo, quien de plano se bajó de su nube y le habló al historiador: Siga escribiendo. Uno de sus libros que resultó en un hito fue La sucesión presidencial (1975), en el cual explicaba varios tabúes sobre la presidencia de México que en su tiempo la retuvo el Partido Revolucionario Institucional (PRI). En 1976 publicó sus memorias que le tardaron dos años en terminar. Fue enterrado, sencillamente, en el Panteón Jardín. El gobierno quiso enviarlo a la Rotonda de los Hombres Ilustres, pero su viuda se negó. Por iniciativa de Cosío Villegas, Lázaro Cárdenas ayudó a los exiliados de la Guerra Civil Española a llegar a México, y con ellos y con Alfonso Reyes Ochoa, entre otros muchos, se fundó La Casa de España, que después se convertiría en El Colegio de México, del cual Cosío Villegas fue fundador y director.