
Venus Anderson siempre fue la chica buena, honesta y responsable que todo padre sueña con tener, pero que casi ninguno logra mantener al margen, por eso cualquier padre haría lo posible para mantener "cuerda" a una hija como ella. El único error de su padre fue llevarla a un diferente ginecólogo, lo demás, fue parte del destino. Las malas decisiones crean buenas historias con finales no muy convencionales.