Mi trabajo es demandante y siendo una perfeccionista total sé que debo dar lo mejor de mí, debo trabajar duro y conseguir todo aquello que me propongo. La estación de Policía hace cambios cada nada sobre nuestros objetivos, y esta vez debía ir a Grecia para detener a un mafioso que solo se dedica a esclavizar mujeres, maltratarlas y matarlas, debía regresarlo a Estados Unidos y entregarlo. Hubiera sido fácil si no me hubiera encontrado con el pakhan de la Mafia Roja, la organización de narcotráfico en Rusia, o también conocida como la Bratva. Un idiota, asesino y de sangre fría que no se tienta el corazón ante nada ni nadie. Hedeon Sokolov, un estúpido que hubiera entregado, que hubiera matado o hubiera dejado pudrirse en la cárcel, pero él hubiera no existe. Él hubiera jamás existió entre nosotros.