Tan sólo 15 años después de haber empezado el siglo xxi, yo me atrevo a bautizar este siglo, por el triunfo de lo artificial, por el triunfo de lo falso, por la negación de la naturaleza y el instinto, por la beatificación del plástico y por la alquimia de Amor y Política en Sexo y Dinero, yo me atrevo a bautizar este siglo, digo, como el siglo de la Mierda Bonita.» Pablo Gisbert