Imagina despertar una mañana y encontrar tu mundo destruido y silencioso. Imagina correr, perseguido por monstruos caníbales a través de calles y bosques. Imagina no encontrar descanso en el sueño, pervertido y deforme. Imagina encontrar un bunker, un refugio, una comunidad. Imagina que entonces, sobrevivir al desastre es lo peor que podría haberte sucedido.