
Noah C. Gains es alguien. Probablemente. Puede que viva en un lugar remoto o a la vuelta de tu esquina. Puede que escriba con pluma, o con los dedos manchados de café y migas de galleta. No quiere que lo reconozcan por la calle, ni siquiera por la portada. Solo le interesa una cosa: que sigas leyendo. (Lo demás, dice, es puro decorado.) Si logras rimar su nombre tres veces en voz alta, puede que te responda.