
En 1976 Andrés Caicedo se refirió a un texto en el que estaba trabajando («muy violento», según sus palabras) llamado Despezcueznarizorejamiento. Este texto, por lo que intuimos, se convirtió más tarde en esta novela inclasificable y contundente ―y sin duda una de sus más ambiciosas propuestas literarias― titulada Noche sin fortuna, la novela en la que Andrés Caicedo trabajaba cuando tomó la decisión de acabar con sus días. En esta novela desgarradora, surgen aquellos temas que fueron cotidianos para los adolescentes de Cali de los años setenta, tales como la ciudad, los amigos, la violencia, las drogas, la fiesta y las propias divagaciones ante un mundo al que se mira, a la vez, con extrañeza y la nostalgia. En otras palabras, las mismas preocupaciones de cualquier adolescente en cualquier ciudad.