
La novela gira en torno a la obsesión del autor por elaborar el retrato de una generación que creció rodeada de internet, la globalización, los blogs y la pornografía gratuita las 24 horas del día, una juventud que con todas esas herramientas a su disposición, prefiere aislarse con audífonos de una realidad que no le interesa y refugiarse dentro de una ficción en la que todo es permitido, incluso lo más sórdido y, en especial, no crecer. Peor que tú no sólo pretendió contar el devenir de esa juventud desencantada que los adultos se niegan a ver. También es una reflexión poética e íntima, en clave de rock & roll, que bajo el disfraz de una novela gótica y desesperada, desnudó con honestidad el proceso de la escritura y el enfrentamiento que siempre se da entre una obra que se niega a convertirse en producto y el creador que intenta domesticarla.