
Tras descubrir un inesperado secreto, la tranquila vida de Shailene Miller se convierte en un desastre que ella no está segura de poder—o querer—manejar. Shay no soporta el drama, y, sin embargo, ha terminado en el medio de uno. Histérica, desconsolada y con el corazón roto por culpa del dilema que atraviesa, Shay termina su reciente—y a punto de ser oficial—relación con Axl Jones sin darle una explicación real de sus motivos. Axl es su mejor amigo y el autor del plan B que los ha llevado a compartir besos casuales durante los últimos meses. Volver al punto en el que estaban antes de dicho plan no será fácil. ¿Hacer lo correcto o ser feliz? Él no puede aceptar volver a ser solamente amigos... Ella está convencida de que no hay mejor opción.