¿Poemas del esplendor? ¿Cuál esplendor?, se preguntaran mis lectores, en este siglo tan incrédulo, tan relativista, tan escéptico y tan difícil de deslumbrar por los valores permanentes de la vida y el arte. Sí. Hay un esplendor bellísimo en lo que atañe a la naturaleza. En cuanto a los valores humanos, esplenden igualmente. Los poetas no podemos desprendernos de estos valores e ignorarlos. Tenemos una responsabilidad social que acompaña nuestra creatividad. Porque los dones individuales deben ser útiles y crear riqueza colectiva. Por eso, y porque creo en la humanidad, a pesar de sus múltiples caídas, amo y escribo sobre el esplendor natura y humano que nos enriquece. A todos os que creen en ese esplendor y lo viven, va dedicado este libro.