
Hay algo que los ricos no pueden comprar todavía: la inmortalidad. Bueno, en esta novela sí. Vampiros y humanos han hecho las paces al fin, aunque se ignoran por completo y viven en ciudades diferentes. Vetusta, la ciudad humana, es un antro de podredumbre y perversión lleno de bares, casas de apuestas, tiendas de cigarrillos electrónicos, inmobiliarias y fruterías. Por el contrario, la ciudad vampírica, Nueva Transilvania, es una smart city perfecta, culta, rica, ecológica y sostenible, donde el crimen ha sido erradicado y cuya única preocupación es la inmigración ilegal de licántropos, zombies y humanos. Pero un asesino en serie, al que la policía vampírica es incapaz de echar el guante, va a transformar este idílico paraíso. Y, paradójicamente, el peso de la investigación recaerá sobre Julián Van Helsing, un policía humano trasnochado y bebedor, descendiente de una antigua estirpe de odiadores y cazadores de vampiros. ¿Logrará Van Helsing entenderse con su compañero Rebolledo, vampiro para más señas? ¿Conseguirá esta singular pareja descubrir y apresar al asesino? ¿Se adaptarán Julián y su disfuncional familia a la vida de Nueva Transilvania? ¿Crees que te lo vamos a desvelar todo en la contra del libro y privarte de su lectura? Léelo y lo sabrás. No esperes a que te lo cuenten.