
Romper el silencio y llenar ese espacio de palabras sentidas y con sentido, no es fácil. Y si ese silencio es una jaula llena de candados llamados prejuicios, la tarea puede volverse casi titánica. Este libro tiene el objetivo de echar luz sobre una problemática social que además de extremadamente dolorosa, suele ser incó la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, una de las formas de maltrato más graves, frecuentes e invisibilizadas que existen. ¿De qué hablamos cuando hablamos de este tipo de abusos? ¿Se puede prevenir que las chicas y los chicos sean víctimas? ¿Qué herramientas tenemos para protegerlos? ¿Cómo acompañarlos en el desarrollo de su autonomía progresiva desde el mismo momento de su nacimiento? Y si la violencia ocurre, ¿cómo detectarla? ¿Cuáles son los pasos a seguir ante una sospecha o una develación? Las autoras logran atraer a la lectora o lector que sabe lo que busca y a quienes el azar pone frente a estaspáginas. En todos los casos, se produce “el asombro”. Ese asombro que nos invita a repensar lo que creíamos conocer y desconocíamos, que nos hace detener la marcha, hacernos preguntas y, por qué no, cambiar la mirada. Y así, casi sin darnos cuenta, nos sumamos a la comunidad que toma partido contra la violencia, que se compromete y se hace responsable, que entiende quedecir basta, es nuestra responsabilidad.