
Para quien alguna vez se sintió incomprendida por ser sensible, para todas esas personas a las que han llamado lloronas, dramáticas, intensas, para quien se sintió sola o solo rodeado de mucha gente, para quien se rompió, tocó fondo y volvió a respirar transformada, para quien lo ha pasado o lo sigue pasando, para quien conoció la oscuridad. Para aquellas personas que ven más allá, que sienten mucho, para las que piensan y sobrepiensan. Y para ti si te apetece leerme. Este libro es un cuaderno de desahogo, un refugio. Cada reflexión y poema aquí escrito, ofrece un espejo en el que verse reflejada y validada. Porque una vez intentaron comprar mi silencio y robarme la voz, y desde ese momento me prometí a mí misma que nunca dejaría de alzarla cada vez que así lo sintiese.