
Sumérgete en las profundidades de la identidad y el alma humana con este exquisito poemario que entrelaza las raíces de la familia, la cultura y la introspección personal. En un acto de amor y valentía, la autora nos ofrece una colección de poemas que evocan la fortaleza de un árbol adulto, arraigado en la presencia de los ancestros y en la experiencia del exilio. Cada poema es una conversación íntima y honesta entre el "yo" y el "nosotros", reflejando las conexiones con las raíces elegidas y no elegidas. Con una mirada crítica y perspicaz, el autor/a desafía las falsas ideas del pasado mientras celebra las relaciones que alimentan y sostienen la vida. La familia, las amistades y los referentes de lucha emergen como nutrientes esenciales en este complejo sistema de raíces rizomáticas. La faceta romántica de la autora revela una búsqueda constante de madurez emocional y estética, mostrando una vulnerabilidad y transparencia que invitan al lector a un diálogo profundo y significativo. La lucha social, el feminismo y la disidencia se entrelazan en los versos, creando un tronco robusto de resistencia y reconocimiento hacia los demás. Las ramas de estos poemas se extienden hacia lo divino, planteando preguntas abiertas sobre los misteriosos designios de la vida. Los frutos de este árbol poético, en diversas etapas de madurez, reflejan un camino de transformación y crecimiento, mostrando la obra de un artista en evolución constante. Este poemario no es solo una colección de versos, sino un viaje íntimo hacia la comprensión de uno mismo y de nuestra conexión con los demás. Es una invitación a contemplar la vida en toda su ironía y concordancia, y a celebrar la belleza de la vulnerabilidad y el cambio. Somos No somos más que suicidas altruistas enamorándose a primera vista. Somos suspiros efímeros deshaciéndose en la boca del tiempo. Cantos de vida y esperanza; pero también lo fatal, como diría Darío. Somos un conjunto de átomos repletos de características inexplicablemente ambivalentes, dudando a cada minuto del presente, anhelando estar en el futuro. ¿Para qué? ¿Qué acompaña ese afán? Las ganas de vivir o nuestra huidiza necesidad de escapar de la muerte. No somos más que suicidas altruistas enamorándose a primera vista, de luchas heredadas, mal gestionadas por nuestros ancestros, somos héroes y mártires de sociedades contemporáneas disfrazadas de progreso, donde sólo quedará el olvido que seremos. Somos suspiros efímeros deshaciéndose en la boca del tiempo. De un tiempo que no estamos disfrutando de un tiempo que estamos apostando de un tiempo que necesitamos transformar para empezar a vivir.