
Tania Lamarca (Vitoria, 1980) fue una de las «Niñas de Oro», aquel extraordinario conjunto de gimnasia rítmica que subió a lo más alto del pódium en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996. Su imagen durante la entrega de medallas sigue grabada en la retina de miles de aficionados: una jovencísima Tania llorando desconsoladamente en el pódium con el oro olímpico al cuello. Con un envidiable palmarés -campeona de España, dos veces subcampeona de Europa, doble campeona del mundo y campeona olímpica- fue retirada de la competición por decisión federativa. Durante su etapa como deportista recibió la Real Orden Olímpica, la Medalla de Oro al Mérito Deportivo y la Copa Barón Güell del Consejo Superior de Deportes. Tania continúa ligada al deporte como Entrenadora Superior de Gimnasia Rítmica y Técnico Deportivo.