Diversos autores urden con sus letras contextos, personajes exóticos, historias y emociones profundas: un mundo espiritual en el Caribe mexicano que trae en su expresión pluralidades estilísticas y disímiles temáticas como lo manifiesta en estos ensayos Agustín Labrada. Teje sus voces la memoria se articula como un viaje –a través de cuentos, novelas, crónicas, testimonios, relatos, poemas y géneros híbridos–, donde Agustín hurga con herramientas críticas en componentes y connotaciones de una escritura que afianza en un canon heterogéneo su identidad.