
Lucía Gutiérrez es teniente de la Guardia Civil en Málaga. El hallazgo del cadáver decapitado de un magrebí pone en marcha una investigación que apunta al terrorismo islámico. En Bruselas, Julie Vertoghen recibe una llamada en un teléfono de prepago: algo ha salido mal en el envío de un contenedor con emigrantes ilegales: todos han muerto. Julie trabaja para las triadas chinas y debe viajar a España para tapar todo el asunto. Para ello intenta convencer a la policía española de que hay una amenaza terrorista en Málaga. La teniente Lucía Gutiérrez tiene el pálpito de que las cosas no son lo que parecen, pero no logra convencer a la jueza encargada de instruir el caso de que el asesinato es solo la punta del iceberg.