
When the mutilated body of Mayra Cabral de Melo, a well-known stripper, is found by the side of a dusty road, detective Edgar "Lefty" Mendieta has personal reasons for bringing the culprit to justice. Mayra had no shortage of ardent, deluded, and downright dangerous admirers, and Lefty himself is haunted by one steamy night he spent in her generous company. So begins an investigation that will bring him ever closer to the murderous world of the narcos, who are waging a war of bloody attrition against the Mexican state. The country is a powder keg, waiting for a spark, and Mendieta is about to enter the darkest days of his life. Corrupt politicians, failed boxers, and unscrupulous arms dealers all lie in wait along the path to justice. But none of this can prepare him for his run-in with the FBI, when the father of the president of the United States is attacked while on vacation in Mexico. For all these perils it is the weight of his own murky past that Lefty finds hardest to bear. And as he scratches around for clues, faced with a gallery of suspects who all have a motive and none of whom is a stranger to the dark arts of murder, the reappearance of Samantha Valdés, now the boss of the Cartel del Pacífico, adds one more jagged piece to an already unsolvable puzzle.
Author

Élmer Mendoza (*Culiacán, Sinaloa, México, en 1949) es un escritor mexicano. Además de dramaturgo es también autor de tres volúmenes de cuentos: Mucho qué reconocer (1978), Trancapalanca (1989), El amor es un perro sin dueño (1992); y de dos de crónicas sobre el narcotráfico, Cada respiro que tomas (1992) y Buenos muchachos (1995). Imparte en la actualidad cátedra en la Universidad Autónoma de Sinaloa y es un incesante promotor de la lectura e instituciones culturales. Afirma que: "Ha llegado un momento en el que la violencia no nos sorprende como antes". Desde su primera novela, Un asesino solitario (publicada en la colección Andanzas en 1999 y reimpresa en Fábula en 2001), Élmer Mendoza se había dado a conocer, a juicio de Federico Campbell, no sólo como “el primer narrador que recoge con acierto el efecto de la cultura del narcotráfico en nuestro país”, sino también como autor de una aguda y vivaz exploración lingüística de los bajos fondos mexicanos, convertidos en rigurosa materia literaria. Élmer Mendoza es nativo de la colonia popular en la ya mencionada ciudad de Culiacán, lugar del que hace menciones y ambientaciones comúnmente en sus obras, cómo lo podemos apreciar en Un asesino solitario, y con mayor regularidad en El amante de Janis Joplin, bajo el seudónimo de Col Pop, Efecto Tequila y Cóbraselo Caro. En noviembre de 2007 ganó el III Premio Tusquets de Novela, por decisión unánime del jurado por su obra Balas de Plata, el que se le otorgó durante el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) en Guadalajara, México. En 2010 publicó el libro "La prueba del ácido" bajo la colección andanzas de Tusquets Editores donde retoma al personaje de Edgar "El Zurdo" Mendieta, quien también protagonizó su novela "Balas de Plata".