Este libro es una colección de ensayos sobre el sujeto exótico, ese que nos provoca atracción y al mismo tiempo rechazo. El sujeto exótico, nos dice Weisz, representa el lugar a colonizar, y la alteridad así resulta un estímulo para despertar la sed de aventura, lo que ha sido abordado en ficciones como la narrativa, el teatro y el cine de autores como Carpentier, Vargas Llosa, Anzaldúa, Alexei, Moore, Coetzee, y Defoe, entre otros. Con base en reflexiones de Barthes, Ricoeur, Todorov, Bajtín, Said y Derridá, los textos exploran si lo salvaje, aquello que denominamos primitivo, define la ignorancia oculta en los vocabularios culturales.