
Cecilia es una médica de familia de treinta y cinco años, tranquila y responsable, con una ligera obsesión por el control... y un historial sentimental más accidentado que una guardia de urgencias. Eduardo tiene veintinueve, fuma, lleva piercings y parece reunir todo aquello que Cecilia detesta. Y aun así, posee el don (o la maldición) de irrumpir en su vida a lo loco, sin previo aviso, como un efecto secundario devastador. Ella no busca líos. Él no busca novia. Pero hay miradas que alteran diagnósticos y noches que aceleran el ritmo cardíaco. Entre consultas, escapadas a la playa, amigas que no te sueltan ni cuando tú misma quieres soltarte y un montón de decisiones que no entraban en el plan, Cecilia tendrá que elegir entre lo que debería hacer… y lo que su cuerpo y su corazón le están pidiendo a gritos. Una comedia romántica, divertida, sexy y emocional sobre el amor, el miedo a dejarse llevar… y esas dosis inesperadas que nos curan sin receta.