Ganadora del II Premio de Narrativa Libros Mablaz y finalista del Segundo Premio Wilkie Collins de Novela Negra. Antonio Cerezo es un investigador privado especializado en infidelidades que es contratado para verificar la autenticidad de un testamento. A lo largo de la historia, Cerezo se verá involucrado en un caso de drogas, y será perseguido por el comisario de la Brigada Central de Estupefacientes, antiguo compañero -que no amigo- suyo. Esta novela transcurre tres años después de los hechos narrados en Los crímenes del ajedrez, retomando a un par de personajes conocidos por los lectores de dicho libro.