
¡Nunca la ciencia había sido tan divertida! Jake Benford no tardó en darse cuenta de lo peligroso que era ser el mejor amigo de la excéntrica científica Sarah Hamilton cuando esta lo convirtió en su conejillo de Indias. El problema era que el objeto de su estudio era la sexualidad humana... y lo que tenía tan confundido a Jake era que le estaba empezando a gustar el experimento. Ahora que ella lo había atrapado, él pensaba que no quería escapar...