
Novela crepuscular, aterradora y profundamente literaria. Los personajes están poseídos por la maldición intrínseca de la existencia y el deterioro, la pérdida o la confusión de cualquier identidad posible. La familia, que representa a Chile en su totalidad, es la gran bestia, aún más que el Niño Monstruo que se esconde en las entrañas de la vieja casa familiar. Una observación dura a la realidad, usando nuestra mitología como alegoría salvaje, como un cuchillo cortante. La obra con que el autor ha encontrado su voz.