Novela-puzzle, novela sin novela, muñeca rusa de la que emergen historias sin parar, en Caja Negra no hay personajes entrañables ni epifanías pulidas por el misterio. O sí hay, pero de una retorcida manera. He aquí un libro estruendoso, con tantas pistas y trampas como belleza e inteligencia literaria. Bisama elimina toda solemnidad de aquello que teóricamente debe ser solemne, partiendo por la literatura, y nos introduce en el humor, el desasosiego y el terror. Cosas halladas en esa Caja negra: cierto diccionario del cine de clase B chileno, hoteles porteños, domadores de cocodrilos, adolescentes góticos, poetas mutantes, rockeros llenos de pánico, familias de artistas, una bomba.