
"¿Te imaginas, Isaías, lo que puede significar estar encarcelado sin tener la opción de ver ni oír?" Este libro es la evidencia de cómo la escritura se convierte en el recurso último para sobrevivir, cuando una palabra condenada, ciega y sorda, compartida entre dos hermanos ingresados en una institución -la Colonia de los Alienados Etchepare- sostiene un mundo imposible, como el actual, volviéndolo verosímil. Se precisa una elocuencia casi metafísica para producir el diálogo que les permite ser parte de la vida; sin embargo, ambos deben de asistir al taller de escritura impartido por un maestro incompetente, mientras son acechados por bestias que merodean al anochecer.