
Poesía. «Noelia ha sido capaz de unir el mar y la muerte con la delicadeza que le otorga la tierra a quien la sufre, pero come también de sus frutos porque sabe acariciarlos. Eso es algo que muy poca gente puede hacer. Ella no tiene que esforzarse porque el mimbre y la flor son su academia». —Marina Kaysen, prólogo.