
Un comentarista muy especial y sus crónicas desde el interior de esa casa de fieras que seguimos llamado sociedad literaria. Qué idea tendría J. Rodolfo Wilcock de la crítica y de su estatus se puede inferir de algunas conocidas costumbres, como la de hacer la crítica de espectáculos que no había visto o la de inventarse algunos inexistentes –sobre cuya pista se lanzaban todos en seguida. Los artículos aquí recogidos abarcan los dos decenios más importantes de su colaboración en periódicos y revistas (principalmente en Il Mondo de Pannunzio) y están todos dedicados al mundo de las letras y a sus singulares, recurrentes, tempestuosas perversiones.