
En el corazón de Londres, una ciudad sumida en la niebla, la multitud palpita como un organismo vivo y misterioso. Un observador anónimo se ve arrastrado por la fascinación de un anciano enigmático, cuya errática trayectoria a través de calles, bazares y tabernas revela un inquietante retrato de la condición humana. El hombre de la multitud (1840), de Edgar Allan Poe, es una exploración magistral de los secretos ocultos en las masas urbanas y de los insondables abismos del alma. Una obra inquietante y profundamente moderna que plantea la eterna ¿qué se esconde detrás de los rostros anónimos que pasan junto a nosotros?