Tres historias de fantasmas donde la pesadilla. el terror y la desesperación pueden dar un paso. como en la primera historia. a un humor decididamente negro; o mostrar. como en la segunda historia. que el capitalismo se lleva bien incluso con los fantasmas; o amedrentar. por fin. al propio racionalismo. como sucede en la tercera historia. Y esto acontece por que las historias de fantasmas. aquella parte de la muerte que se niega a morir. están ahí no sólo para asustarnos hasta la muerte y engrosar las filas del más allá. sino también. si tenemos la suerte de escuchar. para recordarnos que la vida es mucho más potente inclusive en las tinieblas que a la luz de un mediocre y monótono día.