
Cuando Lucía me pidió que leyera su poemario, acepté gustosa, sin saber que me encontraría con una sorprendente invitación a una fiesta en la que todos tenemos espacio, pero que quizás no es de nadie, una fiesta de burbujas y pequeños incendios provocados por dedos tiernos e inconsecuentes, por voces desprendidas de los cuerpos. Es una poesía que caza palabras que se entrecruzan insinuando encuentros y desencuentros en un permanente cuestionamiento. La fiesta equivocada es audaz, actual como la misma poeta, donde las palabras se reinventan como una trampa a la razón (tengo tus palabras hirviendo en una olla - cuando exploten me las comeré). Lucía no se inspira en otros poetas, sino que bebe de todas las fuentes emitiendo una voz propia fresca e irreverente, de niña-mujer que tiene y sostitne la palabra, una voz poética inteligente y actual, que ya gana un merecido espacio. Gigia Talarico El cantaor que mora en los versos de Lucía Carvalho tiene voz a inocencia y también a la pérdida de aquella. Dulce-ironía vivificante la que habita sus escritos. No idealiza y aun así escapa hacia las nubes. Ella dentro del cuadro. Ella observadora diletante. Ella que juega juegos. Eva niña. Eva mujer. Eva vive. Fiesta equivocada contiene la escritura de un alma libre. Una libertad única: la de Lú. A través de sus letras, nos transporta a un mundo que escapa a la descripción, ofrece en el poema el espíritu de su época, con el sentimiento preciso que se torna atmósfera. Las fotografías de Aino Siiroinen, habitan el libro como poemas silenciosos, únicos y complementarios. Poesía y fotografía. Palabra e imagen. Fiesta equivocada de Lucía Carvalho es una obra escrita con un estilo fresco, desenfadado y profundo. Su lectura es brisa primaveral. Alejandra Barbery