
El arte plautino, su comicidad con una agilidad nunca precipitada y un ritmo cuidadosamente medido, consigue trazar un poliédrico fresco de personajes y situaciones. El gorgojo narra las aventuras de un parásito, auténtico precedente del pícaro, un hombre sin escrúpulos, de imaginación fecunda, que vive de su astucia e ingenio.