Todos saben que si Gumaro Gutiérrez, alias el Gugu, es bueno para algo, es para hacer payasadas. Por eso. nadie se sorprende cuando se sube a su banca a bailar al ritmo de la melodía de un celular a media clase de Física. ¿Su castigo: Realizar una investigación científica sobre un tema que, en un momento de desesperación, él mismo elige: los fantasmas. Esto no resultaría tan molesto de no ser por un detalle: su compañera de trabajo -o, más bien. su verdugo- será Cordelia Sánchez Sanabria. la niña más insoportable y estudiosa del salón. Mas lo que empieza como un suplicio, poco a poco se transforma en una singular y sorprendente odisea. Con sentido del humor inigualable y personajes de gran realismo. Toño Malpica cuenta una historia de revelaciones y maduración que cautivará por igual a jóvenes y adultos.