
En 1888, los habitantes de Londres vivieron durante meses con el corazón en un puño y la mirada puesta en las callejas de Whitechapel. No en vano esa pobre barriada del East End donde la miseria de la vida urbana tocaba fondo se había convertido en el siniestro escenario de los crímenes de Jack el Destripador. En el otoño de aquel funesto año, al menos cinco mujeres fueron asesinadas y brutalmente mutiliadas a manos de un hombre que actuaba como un auténtico depredador misógino, y del que aún hoy se desconoce la identidad. Jack el Destripador es el primer asesino en serie del medíatico de la era moderna, y en este libro se narra todo cuando se sabe de él y de sus crímenes.