La pequeña Celinina enferma gravemente justo antes de Navidad. Sus padres se desviven en atenciones con ella con la esperanza de que se recupere, y comienzan a llevarle todo tipo de adornos navideños, dada la ilusión de la niña con la Navidad. Pero cuando la fiebre ataca a la niña con más fuerza, su padre olvida llevarle la mula y el buey del Belén, y la pequeña insiste aún en medio de delirios en completar el Belén con las dos figuras que le faltan.