En esta conmovedora obra de ficción biográfica, el narrador Abdelá, un hombre ya adulto viviendo en París, recuerda su país natal de Marruecos, compartiendo sus memorias más tempranas y queridas con el lector. El producto de las ciudades gemelas ribereñas de Rabat y Salé—lugares tocados por la modernidad pero minadas aún por la pobreza—el protagonista comparte su conocimiento sobre las diferentes corrientes que le otorgan vida a estas ciudades, al igual que sobre sus varios misterios marroquíes: los brujos, el hamman, la baraka y la ziara. A medida que recuenta su infancia en Marruecos, con todas sus gentes, sus influencias secretas, sus opiniones sobre la suerte y el destino y sus adivinos y santos, Abdelá se da cuenta de que su amor por el lugar sigue tan fuerte como siempre.