Es este un pequeño gran libro: entretenido, entrañable, que se disfruta con los cinco sentidos; o los seis, como se suele decir, pues hay mucho sentido del humor en sus páginas. Y esa acostumbrada sencillez y cercanía de Delibes, marca de la casa, a la hora de contar historias que nos hace sentir que se encuentra juesto a nuestro lado, sonriendo igual que nosotros