Esta obra cumbre de la miniatura histórica literaria combina la maestría narrativa del autor con su aguda comprensión de las emociones y las motivaciones del alma humana para sumergirnos en varios de los puntos de inflexión que cambiaron el devenir de la la caída de Bizancio a manos de los turcos en 1453; la derrota de Napoleón en 1815; el indulto de Dostoievski momentos antes de su ejecución en 1849; el viaje de Lenin hacia Rusia en 1917… «Cada uno de estos momentos estelares—explica Stefan Zweig—marca un rumbo durante décadas y siglos».