
Los treinta textos que componen este libro, escrito entre dos ciudades y en dos años, juegan con diversas facetas de lo cotidiano -el ritual de responder correos electrónicos, los viajes, el erotismo, las filas en los bancos, las relaciones amorosas, etc.-. Cuestionan o afirman gustos, reflexiones personales, acciones diarias. Andrés Neuman trastoca con soltura el significado de los hechos que tomamos por sentados y nos invita a admirar y reflexionar sobre las cosas pequeñas que nos rodean, sobre el vértigo que puede provocar lo habitual. La exploración de la incertidumbre y la perplejidad guía cada uno de los versos de No sé por qué. Sus poemas esconden, tras la descripción y la confesión, dudas que nos inquietan a todos en algún momento de nuestra existencia.