
«Esto no es vida, primo», dice Ibán, y Alexei está de acuerdo. Las calles de Koldport no son fáciles, hace años que han tocado fondo y cualquier plan les parece bien para salir de ahí. ¿Y si Omega Technologies tuviese la solución? Parece demasiado sencillo, una locura... ¿o una genialidad? Pero todo tiene un precio que hay que estar dispuesto a pagar.