La obra de este escritor ofrece una fuerte unidad y un carácter bien definido que lo entronca con la escuela lírica de las Islas el malogrado Rosselló-Pòrcel es su más inmediato antecedente. A través de un espíritu personalísimo, Blai Bonet asimila influencias de la generación española de poetas denominada «de la Dictadura», con tintes unamunianos. Con todo, no tenemos que olvidar la profunda catalanidad de su acento, que a veces hace pensar en la voz, rejuvenecida y exacerbada, de Maragall. En su primera obra de teatro conocida Parasceve se mantiene dentro de esta línea inicial de lirismo exaltado y trascendente. La atmósfera del drama está impregnada de un amor casi furioso por una vida plena, constantemente recreada. Los personajes viven como atrapados en el puño de Dios. La obra de Blai Bonet, grave y cálida, arraigada en la tierra e intensamente espiritual, autoriza a considerarlo como uno de los mejores escritores contemporáneos en lengua catalana.