
Nadie te dice qué hacer cuando el chico que te rompió el corazón vuelve para robártelo. Hubo una época en la que Roman Riviera lo era todo para mí. Encontré a mi príncipe azul encarnado en un compañero de acogida. Me protegía siempre y me prometió que nunca se apartaría de mi lado. Pero Roman Riviera es un mentiroso. Tres años después, lo encontré empapado en la sangre de mi familia en mitad de la noche, grabando sus iniciales en la piel de mi hermano de acogida. Me ató y me arrastró lejos de la vida que había construido sin él. Intenté huir, pero él me persiguió. Quise gritar, pero no fui capaz. Roman dice que nunca escaparé de él. Dice que ha vuelto para quedarse. No le creo. .
Author

From an early age, romance author Avina St. Graves spent her days imagining fantasy worlds and dreamy fictional men, which spurred on from her introverted tendencies. In all her day dreaming, there seemed to be a reoccurring theme of morally grey female characters, love interests that belong in prison, and unnecessary trauma and bloodshed. Much to everyone's misfortune, she now spends her days in a white collar job praying to every god known to man that she might be able to write full time and give the world more red flags to froth over.