La vida de Beryl en el desierto, viviendo con su tía y su gato, es relativamente sencilla... hasta el día en que encuentra y entra en Dollhouse. Atrapada en el interior de una casa misteriosa y siempre cambiante que caza niños y los convierte en muñecos, Beryl emprende un viaje psicodélico en el que debe enfrentarse a la noción de sus propias limitaciones y superarlas... antes de convertirse en la nueva presa del edificio.